Lentamente
deshago estos hilos que me impiden ir más allá. El mundo entero se
estrella contra la ventana de mi habitación. Y yo sigo aquí, tan
perdida como siempre, tan frágil como siempre he intentado ocultar,
sin abrirme demasiado para no sufrir daño alguno, sin saber que poco
a poco me consumo. Nada dura demasiado, hasta que te encuentras tan
perdida que no sabes donde aterrar. Y ese momento de pánico,
desesperación, nerviosismo, resulta ser el más largo de tu vida.
Y
solo deseas que cuando llegues, haya alguien que esté ahí contigo.
Que te coja la mano y te cuide. Que cuando llegue la noche te
acompañe a la cama y no se separe de ti hasta que no estés en tus
sueños más profundos. Que esté ahí hasta que recuerdes que tu
sola también puedes andar, que te ayude a mantener tu corazón
libre, sin más.
Porque
a veces todo es más fácil de lo que parece, solo hace falta cerrar
bien los ojos, fuerte, y ver tu camino, sin problemas, preocupaciones
ni nada que nuble tu razón de ser.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada